existir

y mientras los globos escapaban asia el cielo me miro de frente y con su entrecortada voz pregunto -“puedo irme con los globos?”-
pero el peso de su extraño existir era mas fuere de lo qe ella misma podia resistir.
no pude contestar. porqe no soporto saberlo… con los globos nadie se a podido ir.
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